Antiincrustación: Los polifosfatos

22 agosto, 2016

La antiincustración es un tratamiento de agua que consiste en aportar aditivos al agua para evitar que la cal se incruste en tuberías, calderas, electrodomésticos.

La clave es que estos aditivos no deben alterar las características del agua. Uno de los productos que se utilizan para esto son los polifosfatos. Hoy os hablamos de ellos.

Los polifosfatos provienen de un mineral de fósforo denominado apatito. ¿Cómo funcionan? Poseen la propiedad de englobar dentro de su molécula cationes como el calcio, magnesio, hierro, manganeso, cobre, etc., formando complejos que enmascaran dichos cationes.

De ésta forma, se inhiben los procesos de reacción que originan la precipitación de dichos iones, y en consecuencia se disminuye la formación de costras insolubles por cristalización de los carbonatos cálcico-ion magnésico y los óxidos e hidróxidos de hierro-manganeso-cobre. Es decir, son elementos antiincrustación, protegen de la cal y evitan la corrosión.

¿Cuándo se recomienda este tipo de tratamiento?

La eficacia de los polifosfatos depende de la dureza del agua a tratar, su pH y su temperatura.

Su máxima eficacia se consigue en aguas con dureza inferior a 40º HF, pH neutro o ligeramente alcalina y temperaturas no superiores a 50º. En estas circunstancias, no sólo se conseguirá evitar el proceso de incrustación, sino que también se logrará ir eliminando incrustaciones ya existentes.

Sin embargo, a medida que se incrementa la temperatura, el rendimiento es menor y a partir de 80º prácticamente es nula.

¿Cómo se dosifican?

Hay 4 sistemas de dosificación:

  • Polvo: Mucha autonomía ya que trabaja siempre añadiendo el máximo de polifosfatos
  • Piedra: No recomendable si va a haber paradas largas y caudales altos
  • Liquido: Sistema más exacto y fiable.
  • Industrial: Utiliza una bomba dosificadora proporcional al caudal de aportación de agua al circuito de refrigeración.

Normativa de uso

Las normativas actuales vigentes limitan a considerar su aplicación y fijar la dosis máxima de un valor tolerable residual del producto, una vez inyectado en el agua a tratar.

Dicha dosis máxima será de 5mg./l de fósforo, expresado como anhídrido fosfórico. Normalmente en la práctica, se dosifica siempre por debajo de éste valor y cantidades de 3 mg/l, son suficientes para inhibir los procesos de cristalización o para formar la capa protectora de fosfato cálcico y zinc en los tubos de hierro.

Es importante remarcar que el uso de polifosfatos no afecta al olor, sabor y color del agua.

En nuestra web en la sección de Antiincrustación, encontrarás más información sobre este tipo de tratamiento de agua y podrás consultar los distintos productos y equipos que tenemos disponibles.

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